viernes, junio 24, 2005

The Mountain Goats: The Sunset Tree


Tremendo disco de una banda que, en rigor, es una sola persona -John Darnielle- y que aunque suene a nueva, lleva diez años editando material en todos los formatos, con frecuencia registrados en un boombox casero.

La novedad radica en que Darnielle ha dejado su devoción lo-fi y ha entregado una obra redonda de folk-pop brillante. Melodías contundentes en lucha con letras amargas sobre el drama de crecer en una familia en descomposición. Canciones de dos minutos, rebosantes de vitalidad, con arreglos sencillos que no suelen ir más allá de la guitarra acústica rasgueada y el piano.

Otro disco hecho de singles sin culpa que en otra época habría hecho furor en cualquier FM, pero que ahora -cuando todo puede ser escuchado y casi nada se hace oír- es un secreto indie.

La eficacia folk de este disco me hace acordar a lo que hizo hace unos años Clem Snide con The Ghost of Fashion. Y para darle la razón al amigo Lingenti, aunque no me guste reconocerlo, es evidente que detrás de ambas obras se ve la patita de R.E.M.

Hay un buen artículo en Wikipedia sobre el tema, solo que en inglés. Allí se dice que Darnielle entró en las grandes ligas de la producción ya con sus dos discos previos para el sello 4AD, Tallahasse y We Shall All Be Healed. No puedo decir nada de Tallahasse porque aún no lo he escuchado, pero We Shall All Be Healed está lejos del sonido pop de The Sunset Tree.

martes, mayo 24, 2005

Más IPNP

Otra influencia posible pero no probable (http://maldeojo.blogspot.com/2003/07/definicion-de-ipnp.html), oída al pasar en mi radio personalizada en Yahoo! Launchcast:

What I Got, Sublime > Lady Madonna, Beatles

lunes, mayo 23, 2005

Copyright: la duda del converso

Digamos que estoy dispuesto a tomarme en serio a las discográficas, aunque me fastidie que insistan en llamar piratas a las personas que se limitan a compartir música gratuitamente en internet, sin ánimo de lucro, poniéndolas en igualdad de condiciones con las redes de tráfico ilegal de CDs.

Digamos que sí. Estoy a punto de volcar mi fe, como Saulo en el desierto, deslumbrado por la fulgurante verdad. Pero en todo caso, antes de convertirme al credo de la propiedad intelectual, quisiera hacer algunas preguntas a los predicadores:

-¿El préstamo personal de CDs está permitido? Necesito claridad en este punto. Puedo delatar a millones.
-Si la respuesta al punto anterior es afirmativa, ¿está permitido realizar tales préstamos "persona a persona" por internet?
-¿A partir de cuántas personas una reunión supera la condición de "escucha privada"? ¿Más de tres, como la definición militar de motín?
-Si al comprar un CD no estoy adquiriendo un objeto sino una licencia para disfrutar de una obra musical intangible, ¿la compañía discográfica me dará una copia nueva cada vez que la original se me pierda, se me rompa o me sea robada?
-¿¿Verdad que (como la industria entiende que lo suyo no es solo el derecho al negocio del entretenimiento sino la obligación de preservar la cultura universal) las discográficas están dispuestas a depositar copias de todo lo que publiquen en bibliotecas y también en formato digital a través de sitios públicos para escucha gratuita ocasional??

Espero con fe.

lunes, abril 25, 2005

Pub Revolution

Tres discos clásicos del pub rock británico de finales de los 70, surgidos de las ruinas del punk, antes de que todo se volviera definitivamente dark (canción favorita entre paréntesis):

-This Year's Model - Elvis Costello & The Attractions (Radio, Radio)
-Squeezing Out Sparks - Graham Parker, 1979 (Local Girls)
-Jesus of Cool - Nick Lowe, 1978 (Marie Provost)

lunes, abril 18, 2005

Micah P. Hinson - Micah P. Hinson and the Gospel of Progress


Gran primer disco, ubicado en la intersección entre Lambchop y Nick Cave. Leonard Cohen y John Cale pasan cerca. Letras breves que se repiten hasta que no queda más remedio que entenderlas.

domingo, abril 17, 2005


Sin palabras.

Frank Black / Frank Black Francis

¿Qué sentido tiene hacer covers de uno mismo? Frank Black sabe la respuesta e intenta darla en este álbum doble con covers de su ego pasado, el Black Francis que lideró Pixies, la banda que cortó de un solo tajo el nudo de la música pop en los años 80. Son versiones mucho peores que los originales, pero es así porque Frank puede ahora mirar a su fantasma a la cara y sin culpa.

¿Qué sentido tiene para los fans un mal disco de covers de uno mismo? Desprovista de su ritmo elástico y sus arreglos primales, una colección de canciones mal versionadas es la prueba de que detrás de las grabaciones originales aún yacen unas melodías perfectas y unas incorruptibles secuencias de acordes.

Cuando baja hasta la exasperación el paso de Velouria, Frank Black me recuerda a René Lavand cuando despliega sus trampas en la baraja con su mano izquierda mientras mira a la audiencia y repite: Señores: no lo puedo hacer más lento.

viernes, abril 01, 2005

M. Ward: Transistor Radio

Como si Sondre Lerche tuviera algo que decir, dominara el inglés y no estuviera tan preocupado por sonar prolijo. Y eso que Lerche me gusta.

domingo, enero 30, 2005

Green Day: American Idiot

Celebro el lento pero irrefrenable ascenso de Green Day en los ránkings de Estados Unidos y el Reino Unido, no porque me importen mucho los ránkings, sino porque Green Day se lo merece. Vista de lejos, la historia de eta banda parecía liquidada en su tercer disco, el muy cargado de hits Dookie, hace diez años.

Con conmovedora energía, GD ha logrado zafar la paradoja punk -¿qué evolución puede haber en un género que no acepta canciones de más de tres acordes ejecutados por tres instrumentos en no más de dos minutos- sin dejar de hacer punk. Zen que no estaba en los planes del género, porque no hay peores problemas que los que uno mismo elige.

martes, enero 04, 2005

Diez discos memorables del 2004

1. Van Lear Rose (Loretta Lynn): Una leyenda del country con el fantasma de Jack White rugiendo tras las perillas.

2. Dead Cities, Red Seas & Lost Ghosts (M83): Instrumentales aburridos y encantadores.

3. A Grand Don't Come For Free (The Streets): "El fin de algo que no quise terminar..." Un poco de música y otro poco de literatura dan como resultado un guión de cine completo, cantado y en CD.

4. A Ghost Is Born (Wilco): El anacronismo hecho virtud.

5. Funeral (Arcade Fire): Algún día serán Radiohead; no todavía, por suerte.

6. Uh Huh Her (PJ Harvey): por el minuto perfecto de No Child of Mine.

7. American Idiot (Green Day): el punk en fuga hacia adelante adquiere dimensión de ópera en el año de los álbumes conceptuales.

8. When I said I Wanted to be Your Dog (Jens Lekman): retrofolk sueco.

9. No me toquen las palmas que me conozco (María Isabel): España se alzó con el Eurojunior 2004 de la mano de esta andaluza de 9 años que hace infantopop industrial de calidad con toques de flamenco, hip-hop y rock clásico. ¡Un voto de confianza para Operación Triunfo!

10. Lejana, JP Bochatón: Grandes baladas. Y la orquesta ¿lejana? justo faltó a la cita.

domingo, diciembre 12, 2004

The Arcade Fire: Funeral

La revelación del año, en mi opinión, es este matrimonio canadiense que en el proceso de grabar su primer su primer disco sufrió muertes cercanas que no solo legaron un título explícito al álbum sino también un profundo sentido dramático a las canciones. He leído alguna crítica que se esfuerza en distinguirlos de bandas emo, pero creo que en realidad tienen la mezcla de seriedad rock, conciencia de sí y carga emotiva que ha dado inicio a grandes bandas y ha terminado por arruinarlas. Algún día serán Radiohead; mientras tanto, están para ser disfrutados.

lunes, agosto 09, 2004

¿Music laundering?

Con la llegada de servicios de radio streaming gratuitos que determinan la mejor programación para el usuario basándose en la colección de archivos MP3 que este tiene en su ordenador (y asumiendo que el intercambio gratuito de música por Internet es un delito, como sostiene la industria discográfica), se me ocurre un sistema para que los fuera de la ley blanqueen sus activos musicales. El procedimiento es sencillo: sacar una cuenta en Last.fm, descargar el plug-in de Audioscrobler para el reproductor multimedia favorito del usuario, crear una playlist .m3u gigantesca con toda las canciones disponibles en el ordenador, reproducir la lista completa por única vez para transferir las preferencias al servicio de radio online y, finalmente, borrar todos los ficheros ilegales y dedicarse a escucharlos a través de una radio personalizada totalmente legal.

Ojo: no es una propuesta; pura especulación.

sábado, agosto 07, 2004

Ben Folds: Speed Graphic

La música de Ben Folds es como si Green Day hubiera decidido hacer su punk-pop cambiando la guitarra eléctrica por el piano acústico y usando la balada como formato. ¿Es posible esto? Escúchenlo.

jueves, julio 22, 2004

Milwaukee, 1983

Violent Femmes: ritmos de los años 50 con sonido de los 60 y actitud de los 70 en los atribulados 80.

martes, junio 15, 2004

The Streets: A Grand Don't Come for Free


The Streets Posted by Hello

No hace falta elogiar a The Streets. Pero he notado en las críticas de su último disco, A Grand Don't Come for Free, cierta sensación de que, aún siendo un gran disco, no está a la altura de Original Pirate Material. Yo creo también que no está a la misma altura, pero porque está más arriba. A Grand Don't Come for Free es una obra maestra de narrativa musical. No tiene nada que envidiar a la literatura más prestigiosa y en algún sentido es, incluso, superior.

La forma en que Skinner construye una épica de la decadencia de lo cotidiano y una búsqueda torpe pero insistente de la felicidad que siempre tiene resultados agridulces me recuerda a Carver, sobre todo en el tema final del álbum, Empty Cans, cuando el protagonista sale a la calle, a punto de enfrentar un momento crucial de su vida, y se le da por pensar que los jeans le ajustan un poco, quizás porque eligió un programa demasiado fuerte en el lavarropas. Me atrevo a intentar una transcripción del estribillo que se ajusta a la métrica de la canción:

El fin de algo que no quise darle fin,
Malos tiempos pronto vendrán.
Algo que no tenía que ser, hecho está
Así empieza lo que ya fue.


Es curioso que el retorno al concepto de álbum de concepto llegue dentro de un género tan ascético, minimalista y deliberadamente superficial como el two-step. Pero da igual.

sábado, junio 05, 2004

Soundtracks para bestias



El primer Shrek no fue de mi agrado. Un compendio de estereotipos posmodernos sobre literatura infantil afectado por errores estéticos elementales, como vestir de verde a una princesa que va acompañada por un ogro verde en un bosque verde donde ambos son sorprendidos por un ladrón vestido de verde... La banda de sonido, en cambio, con su mezcla de mainstream pop (Leslie Carter, Smash Mouth) y songwriters de culto (Eels, Leonard Cohen por John Cale) rematados con algunos toques retro (Neil Diamond, Joan Jett, Jobim) fue un acierto.

Así que frente al estreno de Shrek 2, mi mayor interés estaba en conocer la lista de canciones: la cuota mainstream la pone Counting Crows y Livin la vida loca cantando por Eddie Murphy y Antonio Banderas :( , pero luego hay un Changes versionado por Butterfly Boucher (con participación de Bowie), un tango de Tom Waits (hasta el título suena a tango, si se lo traduce literalmente: Gotita de veneno) y Nick Cave con los Bad Seeds.

domingo, mayo 30, 2004

La música calma a las fieras

¿Cómo es posible que los pueblos balcánicos se hayan matado durante años para separarse y luego intercambien votos afectuosamente en Eurovisión?

domingo, mayo 23, 2004

IPNP infantil

Mi hija Valentina (5 años) tiene un oído envidiable. Una de sus mayores virtudes es la habilidad para establecer patrones sonoros entre canciones. Dos ejemplos, para mi asombro, descubiertos por ella:

1. La base instrumental de ciertos pasajes de dos canciones interpretadas por Café Tacuba (El ciclón, del álbum Re, y el cover de Chilanga banda, de Avalancha de éxitos) es prácticamente idéntica, a tal extremo que llegado el pasaje en cuestión en una de las canciones es posible agregar la melodía principal del otro y hacer que empalmen perfectamente.

2. El segundo ejemplo es más audaz: el arreglo de bronces de un tema de Beulah (Score from Augusta, de When Your Heartstrings Break) es igual a la melodía principal de la cortina musical del show de Winnie Pooh en Disney Channel ("Winie, tu buen amigo...").

Lo sofisticado de la segunda relación merece la categoría de IPNP (influencia posible pero no probable; ver más información aquí). Hay algún antecedente de conexión entre el indie rock estadounidense y los dibujos animados, como el hecho de que los Apples in Stereo han escrito para The Powerpuff Girls, pero esto Valentina no lo sabe, así que todo el mérito va para su oído.

viernes, mayo 21, 2004

El camino bifurcado de la cultura popular

The New York Times > Opinion > Op-Ed Contributor: Rock of Ages

Un poco larga, pero interesante columna de Nick Hornby, el autor de Alta fidelidad, sobre el status del rock como reflejo de la cultura popular. Tiene, por lo menos, una valiosa cita de David Gates sobre el dilema del pop: "Esa bifurcación del camino en dos, uno que lleva hacia el Ulises de Joyce y otro hacia Lo que el viento se llevó".

sábado, abril 17, 2004

Sondre Lerche: Two Way Monologue again

La casualidad me ha hecho escuchar el nuevo disco de Sondre Lerche, Two Way Monologue, más veces de las que esperaba. Afortunadamente, esa casualidad me dio la oportunidad de valorarlo mejor.

La primera audición me dejó un poco decepcionado: sin el punch melódico del anterior, Faces Down, saltaba más claramente al oído la excesiva amabilidad, el desempeño prolijo pero no extraordinario de Lerche en todos los frentes (composición, canto, arreglos, ejecución instrumental, etc.) y, sobre todo, unas letras afectadas por el mismo problema del disco previo: experiencias demasiado maduras para ser dichas por un chiquilín y en un idioma demasiado ajeno para él como para decirlas con fluidez.

Pero esta semana algunos hechos personales no del todo afortunados hicieron que la habitual descarga diaria de música a mi Nomad se interrumpiera, y en el viaje al trabajo me encontré con que solo tenía para escuchar el disco de Lerche. Fue un grato accidente. Sabiendo ya que la potencia melódica era menor, me dejé llevar por los arreglos y las progresiones, mucho más elaborados que en el trabajo anterior. Incluso en las letras se siente el tono de alguien que empieza a hablar de cosas que ha vivido (no es una condición imprescindible para la buena poesía, pero en el caso de un baladista confesional como Lerche, conviene) y lo hace con suficiente ironía como para contar desventuras sentimentales en tonos mayores.

Así que corrijo lo que dije hace dos posts.